Estudié la carrera técnica de Programador Analista y esto me permitió ingresar al subsistema de la Dirección de Educación Tecnológica agropecuaria y me permití estudiar la Licenciatura en Sistemas computacionales.
Inicié la impartición de clases con la materia de computación materia que impartí durante nueve años.
Por situaciones personales solicité un permiso sin goce de sueldo durante un año y estuve radicando en Atlanta, Ga.
La inquietud por el idioma me llevó a inscribirme en una escuela para estudiar el Idioma Inglés.
A mi regreso al plantel me encontré con la novedad de que había la necesidad de un maestro de en aquel entonces Lengua Adicional al Español 1 y ahí comenzó mi trayectoria como docente en la materia de Inglés.
En la vida me he enfrentado a diversas circunstancias que me han permitido valorar y revalorar la enorme oportunidad que tengo de ser profesora, jamás me imaginé que trabajaría en una escuela y menos como maestra, pero ahora me siento sumamente afortunada y conciente de este gran compromiso.
Formar a un ser humano es un gran compromiso, el hecho de que esa persona se lleve algo de ti implica que debe ser lo mejor de ti.
Aprender a tratarles como seres humanos que requieren mucha paciencia y que la etapa del bachillerato es una de las etapas más locas del joven nos compromete doblemente a estar atentos y alertas de sus necesidades pedagógicas y psicológicas.
Ha sido de mucha ayuda los cursos sobre corrientes filosóficas del constructivismo, estrategias centradas en el aprendizaje, desde conocer los fundamentos de la reforma educativa a nivel mundial, todo lo que implica el contexto hasta la necesidad de cambiar como maestro.
La capacitación ha sido un medio para que se logre una convivencia entre nosotros los docentes de nuestro plantel, ha surgido la colaboración actitud positiva en muchos de nuestros compañeros.
jueves, 12 de noviembre de 2009
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Hola Miriam
ResponderEliminarUna de las características principales de un profesor es, como dices, cultivar la paciencia. El profesor que es paciente brinda respeto a sus alumnos, aprende a escucharlos y a orientarlos para que ellos resuelvan sus problemas. El amor y compromiso que tienes con tus estudiantes te hacen ser, como lo reconoces, una persona afortunada, ya que haces lo que te gusta y ayudas a otros a que se encuentren en la vida. Por lo que relatas, estás aprendiendo a ser una maestra de humanidad.
Al igual que tú, reconozco que los profesores debemos capacitarnos en nuestra disciplina como en las nuevas corrientes educativas, para ir mejorando en nuestra práctica docente. felicidades por tu blog's, es interesante.
Josueth